Su luz no se inhabilita: la historia de Romina Goshtasbi Jamali. Creadora de un auténtico método de bienestar integral

Antes de Joy Of Tantra, antes del Goshtasbi Method y mucho antes de que sus cuentas profesionales de Instagram fueran inhabilitadas masivamente, hubo una mujer que aprendió a construir desde cero. Una emprendedora que convirtió una crisis personal en un cambio de rumbo, años de conocimiento en una metodología propia y las dificultades en nuevas razones para seguir creando.
Esta es la historia de Romina Goshtasbi Jamali: una mujer que no nació para quedarse en el camino que otros habían trazado para ella.
¿Qué ocurre cuando una mujer decide construir algo propio y, en lugar de recibir aplausos, tiene que defender lo que ha creado?
Hay historias de emprendimiento que se cuentan a través de cifras, reconocimientos y fotografías de éxito. Y hay otras que merecen ser contadas porque revelan lo que sucede detrás de cada proyecto: las renuncias, los sacrificios, los momentos en los que todo parece derrumbarse y la determinación necesaria para volver a empezar.
La historia de Romina Goshtasbi Jamali pertenece a esta segunda categoría.
Fundadora de Grupo Joy Of Tantra® y creadora del Goshtasbi Method®, Romina lleva años construyendo una trayectoria marcada por la creatividad, el emprendimiento y la búsqueda de una forma propia de entender el bienestar integral y holístico.

Su historia no comenzó en Instagram. Tampoco comenzó con Joy Of Tantra.
Comenzó mucho antes, con una vocación creativa, una apuesta por el emprendimiento y una vida profesional que la llevaría desde el mundo del arte y la moda hasta el desarrollo de una metodología propia de Tantra y trabajo corporal somático.
Hoy, mientras afronta la inhabilitación masiva de las cuentas profesionales vinculadas a su ecosistema Joy Of Tantra® en Instagram, su historia adquiere una nueva dimensión.
Porque una cosa es perder temporalmente un canal de comunicación. Y otra muy distinta es borrar el camino de una mujer que lleva años aprendiendo, creando y reconstruyendo su futuro.
Su luz no nació en una red social. Y ninguna red social puede contener todo lo que todavía está dispuesta a crear.
Una mujer que aprendió a construir antes de aprender a rendirse
Romina nació en una familia de origen persa y llegó a España en 1999 gracias a una beca de posgrado obtenida después de completar sus estudios universitarios con excelentes resultados, según relata en su página biográfica.
Su trayectoria profesional comenzó en el mundo del arte, la moda y las artes escénicas. Trabajó como modelo, participó en desfiles, sesiones fotográficas y proyectos artísticos, y desarrolló una relación profunda con el movimiento, la danza y la expresión corporal.
Desde joven, la creatividad y el emprendimiento formaron parte de su identidad.
No era una mujer que esperase a que las circunstancias fueran perfectas para comenzar. Era una mujer que buscaba posibilidades, aprendía y trataba de convertir sus ideas en proyectos reales.
En 2008 dio uno de los pasos más importantes de su primera etapa profesional: fundó en Madrid Booseh Artist Agency & School, una agencia y escuela de formación y promoción de modelos y artistas.
El proyecto llegó a contar con un equipo de once profesionales vinculados a distintas disciplinas, entre ellas la moda, la imagen, la interpretación, el estilismo, el protocolo, la fotografía y la danza.
Aquello no era una simple iniciativa personal. Era una estructura empresarial construida con trabajo, organización y una visión creativa.
Pero sostener un negocio también significa enfrentarse a una realidad que no siempre depende del talento o del esfuerzo de quien lo dirige.
La crisis económica española, la presión financiera y las dificultades de aquella etapa pusieron a prueba su capacidad para mantener el proyecto. Romina relata que llegó a trabajar entre quince y diecisiete horas diarias, los siete días de la semana.
Aquel ritmo terminó teniendo consecuencias profundas.
Y en 2011, su vida dio un giro que cambiaría para siempre su manera de entender el trabajo, el cuerpo y el bienestar.

2011: cuando el cuerpo obliga a detenerse y la vida cambia de dirección
Durante un casting celebrado en su propia agencia, Romina sufrió un colapso físico. Según su testimonio publicado en su web, permaneció inconsciente durante 48 horas antes de despertar en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid.
Aquella experiencia, después de años de sobrecarga laboral y agotamiento, la llevó a replantearse sus prioridades.
Hasta entonces, había dedicado gran parte de su energía a construir y sostener un proyecto empresarial. A partir de aquel momento, comenzó a explorar otra pregunta: ¿qué significa realmente vivir con bienestar cuando el cuerpo y la vida reclaman un cambio?
La respuesta no apareció de un día para otro.
Comenzó un proceso de transformación personal y aprendizaje que la llevó a estudiar terapias holísticas, Tantra, Tao, Reiki, conciencia corporal y distintas prácticas relacionadas con el bienestar.
Viajó a India para profundizar en tradiciones ancestrales y posteriormente vivió y estudió durante tres años en Suiza y Alemania, donde continuó ampliando su formación y explorando diferentes enfoques.
Aquella etapa no fue una huida de su pasado empresarial. Fue el comienzo de una nueva dirección.
Romina trasladó su experiencia como emprendedora y su sensibilidad artística a un campo en el que el cuerpo, la presencia y el conocimiento del ser humano ocupaban un lugar central.
Lo que había aprendido sobre disciplina, esfuerzo, creatividad y construcción de proyectos seguía formando parte de ella. Pero ahora se sumaban nuevos conocimientos y una manera diferente de comprender el bienestar.
De esa combinación comenzaría a surgir una propuesta propia.
2018: nace la base del Goshtasbi Method
Hay un detalle fundamental para comprender esta historia: el Goshtasbi Method no nació como una respuesta improvisada a las dificultades empresariales que llegaron años después.
Su desarrollo tiene raíces anteriores.
La cronología publicada en la web de Goshtasbi Method sitúa entre 2011 y 2017 una etapa de formación, exploración e integración de distintas herramientas holísticas. A partir de 2018, la metodología entra en una fase de aplicación, estructuración y consolidación.
Fue un proceso de años, no una idea repentina.
Romina fue integrando sus conocimientos y experiencia en una propuesta propia de Tantra terapéutico y trabajo corporal somático, con una mirada que conecta el cuerpo, la energía y la conciencia.
El Goshtasbi Method incorpora elementos como:
- Tantra y conciencia corporal, para explorar la presencia y la conexión con el propio cuerpo.
- Trabajo somático, centrado en la experiencia corporal y la escucha consciente.
- Regulación del sistema nervioso, como parte de un enfoque orientado a favorecer la calma y el bienestar.
- Prácticas energéticas y conciencia interior, integradas en un acompañamiento personalizado.
- Tacto consciente y escucha profunda, adaptados a la experiencia y las necesidades individuales.
La metodología se presenta como un enfoque integrativo que combina diferentes herramientas dentro de una estructura propia, en lugar de limitarse a reproducir una técnica aislada.
Esta es la esencia de su propuesta: reunir años de aprendizaje, experiencia práctica y conocimiento para desarrollar una forma de trabajo con identidad propia.
Y aquí reside uno de los elementos más importantes de la trayectoria de Romina: antes de crear una marca, había desarrollado una visión; antes de buscar proyección internacional, había dedicado años a construir los fundamentos de su método.
El apellido Goshtasbi no representa una solución de última hora. Representa la identidad que su creadora ha decidido vincular a una metodología desarrollada a lo largo del tiempo.
2022: Joy Of Tantra se convierte en un ecosistema
Después de años de aprendizaje y desarrollo profesional, Romina fundó Joy Of Tantra en 2022, iniciando una nueva etapa empresarial.
Su visión iba más allá de ofrecer experiencias individuales. Quería construir un ecosistema que conectara formación, prácticas conscientes, trabajo corporal, bienestar y desarrollo personal.
De esa iniciativa surgió Joy Of Tantra Academy, orientada a la formación y a la enseñanza del Tantra, así como Joy Of Tantra Yoga, vinculada a la práctica del Tantra y el yoga consciente.
El Goshtasbi Method pasó a ocupar un lugar central en esa estructura como expresión de su trabajo integrativo y corporal.
La relación entre estos proyectos no es un detalle secundario. Permite comprender la dimensión de lo que Romina ha tratado de construir: una metodología propia, una academia, espacios de práctica y una identidad profesional conectada por una misma visión.
Detrás de cada iniciativa hay contenidos, materiales, conocimientos, planificación y trabajo creativo.
También hay una marca que desarrollar, una comunidad con la que comunicarse y una estructura digital que mantener.
Crear un ecosistema significa asumir la responsabilidad de sostener todas esas piezas al mismo tiempo.
Y eso es precisamente lo que hace que la situación actual resulte tan relevante.
Cuando las cuentas profesionales de una plataforma desaparecen de manera simultánea, no solo se interrumpe una actividad de publicación. Puede verse afectada la comunicación de un conjunto de proyectos que dependen de esos canales para llegar a su comunidad.
Pero conviene recordar algo: el ecosistema no se reduce a esos perfiles.
Su historia, su metodología y su capacidad de crear existen más allá de ellos.
Cuando emprender deja de ser solo crear y también significa defender lo construido
No todos los capítulos de una trayectoria empresarial se escriben con la ilusión del comienzo.
Hay etapas en las que una persona debe dedicar tiempo y recursos a resolver conflictos, proteger su identidad profesional y defender el trabajo que ha realizado.
Romina afirma haber afrontado episodios reiterados de suplantación de identidad, presuntas estafas, abuso de poder y acoso, que considera perjudiciales para su actividad y sus proyectos.
Según la información que nos ha facilitado, esas circunstancias contribuyeron a que en 2025 se viera obligada a inactivar la actividad de la sociedad española constituida en 2022.
Detrás de una decisión empresarial de esta naturaleza hay consecuencias que no siempre son visibles desde fuera: proyectos que deben replantearse, recursos que hay que proteger y una fundadora que tiene que decidir cómo continuar.
Sin embargo, en lugar de renunciar a su capacidad creativa, Romina reforzó su apuesta por desarrollar una identidad profesional propia y dar protagonismo al método que llevaba años construyendo.
En este contexto, el uso de su apellido adquirió un significado especial para ella: identificar su trabajo con su creadora y reforzar la diferenciación de su metodología frente a los episodios de suplantación que afirma haber experimentado.
No se trata de afirmar que toda dificultad tenga una explicación única ni de atribuir responsabilidades sin pruebas.
Se trata de reconocer que, según su relato, Romina ha tenido que gestionar situaciones complejas mientras intentaba preservar años de trabajo.
Y de comprender que el coste de esos episodios no se mide únicamente en dinero. También se mide en tiempo, energía y oportunidades de creación.
Abril de 2026: documentar, denunciar y proteger la identidad profesional
Según la información facilitada por Romina, en abril de 2026 se presentó una nueva denuncia relacionada con presuntos episodios de estafa que habrían afectado a su trabajo y a su empresa.
Esta denuncia forma parte de una cronología que, según su versión, se remonta a febrero de 2025.
Para una fundadora que ha invertido años en desarrollar una metodología y una identidad profesional, la protección de su trabajo adquiere una importancia especial cuando considera que se están produciendo actuaciones perjudiciales.
Romina ha manifestado su intención de documentar meticulosamente cualquier incidencia relevante, conservar las pruebas disponibles y recurrir a las vías correspondientes cuando existan motivos para hacerlo.
Es una decisión que conviene abordar desde el rigor.
Las denuncias deben examinarse conforme a los hechos, y la atribución de responsabilidades corresponde a las autoridades competentes. Pero documentar lo sucedido, conservar comunicaciones y mantener una cronología precisa son medidas importantes para cualquier persona que necesite defender sus intereses.
La transparencia exige precisamente eso: distinguir entre lo que se ha observado, lo que se ha denunciado y aquello que todavía debe esclarecerse.
Y es desde esa posición desde donde Romina quiere continuar defendiendo su trabajo.
Octubre de 2026: la inhabilitación masiva de las cuentas oficiales de Instagram de ecosistema Joy Of Tantra®
Ahora llega el episodio más reciente.
En octubre de 2026, las cuentas oficiales de Instagram vinculadas al ecosistema profesional de Joy Of Tantra han sido inhabilitadas de manera masiva.
Romina sostiene que ninguna de las cuentas afectadas infringía las políticas de la plataforma y considera que las decisiones deben revisarse y explicarse.
Hasta el momento, no disponemos de una verificación independiente de los motivos de esas inhabilitaciones ni de pruebas públicas que permitan establecer quién podría estar detrás de ellas. Por eso, la posible relación con los episodios denunciados anteriormente debe investigarse, no darse por demostrada.
Pero esta cautela no resta importancia a la situación que se está denunciando.
Para un proyecto profesional, perder simultáneamente varias cuentas puede significar perder canales de contacto, interrumpir campañas, dificultar la comunicación con clientes y colaboradores y quedar temporalmente desconectado de parte de su comunidad.
Las consecuencias pueden afectar al trabajo acumulado durante años.
Y cuando una plataforma digital desempeña un papel importante en la actividad de un negocio, la inhabilitación de sus cuentas merece una explicación clara y una vía efectiva de revisión.
La respuesta de Romina, según ha manifestado, será documentar lo sucedido, conservar las notificaciones y evidencias pertinentes, solicitar las revisiones correspondientes y valorar las vías disponibles para defender los intereses de su proyecto.
No se trata de pedir un trato especial.
Se trata de reclamar claridad sobre decisiones que afectan directamente a una actividad profesional.
Porque una cuenta profesional puede ser una herramienta de trabajo, pero no es la obra completa de quien la utiliza.
Instagram no desarrolló el Goshtasbi Method. No vivió los años de formación de Romina. No construyó Joy Of Tantra ni estuvo presente en las decisiones que dieron forma a su ecosistema.
La plataforma es un canal.
La creadora es quien ha construido el trabajo que existe detrás.
¿Y si el mayor error fuera confundir el silencio de una cuenta con el silencio de una mujer?
La inhabilitación masiva de los perfiles plantea una cuestión que va más allá de las redes sociales: ¿qué ocurre cuando un proyecto pierde de golpe uno de sus principales canales de comunicación?
La respuesta inmediata es evidente: hay que buscar explicaciones, recuperar los accesos cuando sea posible y proteger los recursos digitales.
Pero también hay una respuesta estratégica.
Reforzar la página web propia. Mantener canales alternativos de contacto. Preservar los contenidos originales. Construir relaciones con la comunidad que no dependan exclusivamente de una plataforma externa.
En definitiva, transformar una vulnerabilidad digital en una oportunidad para reforzar la independencia del ecosistema.
Romina ya tuvo que reinventar su trayectoria profesional después de una crisis personal y empresarial. Aprendió nuevas disciplinas, desarrolló un método propio y construyó una nueva estructura a partir de sus conocimientos y experiencia.
Eso no significa que los problemas actuales sean irrelevantes ni que deban aceptarse sin reclamar explicaciones.
Significa que la respuesta puede combinar dos objetivos: defender lo sucedido y seguir construyendo el futuro.
Porque una cosa es luchar por recuperar lo que se ha perdido temporalmente y otra permitir que esa pérdida se convierta en el único relato de una vida profesional.
Romina Goshtasbi tiene una metodología que desarrollar, un proyecto que proteger y una visión internacional que quiere explorar.
Y esa visión merece ocupar el centro de la historia.

Su método tiene nombre propio y aspira a cruzar fronteras
El Goshtasbi Method representa una etapa de consolidación en el recorrido de Romina.
Su objetivo es seguir desarrollando una propuesta integrativa de bienestar, Tantra y trabajo corporal somático, construida a partir de años de formación y experiencia.
La aspiración internacional forma parte del horizonte que su creadora quiere alcanzar. Para ello, será fundamental continuar estructurando la metodología, documentar sus fundamentos, reforzar su identidad y desarrollar canales de comunicación que permitan presentarla a nuevos públicos.
No es un camino que se complete de un día para otro.
Requiere estrategia, constancia, claridad y una estructura capaz de acompañar su crecimiento.
Pero precisamente por eso resulta importante que el método no quede reducido a la crisis actual.
La inhabilitación de las cuentas es un episodio que debe esclarecerse. No es el origen de la metodología ni determina su valor.
La historia del Goshtasbi Method comenzó en 2018, con años de aprendizaje y desarrollo. Joy Of Tantra nació en 2022 como una expresión empresarial de esa trayectoria y de una visión más amplia.
El futuro del proyecto tendrá que construirse a partir de esos fundamentos.
Aplaudir el éxito ajeno también es una forma de grandeza
Hay una idea que atraviesa toda esta historia y que merece ser expresada con claridad.
El éxito de otra persona no debería convertirse en una amenaza. La creatividad ajena no tendría que despertar la necesidad de destruir, desacreditar o competir de manera desleal.
En un sector en el que muchas personas trabajan para desarrollar sus propuestas, debería existir espacio para la colaboración, el respeto y el reconocimiento del esfuerzo.
Emprender desde cero ya es suficientemente difícil.
Construir una metodología propia exige dedicación.
Y sostener un proyecto mientras se afrontan dificultades requiere energía que podría estar destinada a crear nuevas oportunidades.
Por eso, cuando una emprendedora afirma que ha tenido que defender repetidamente su trabajo, la cuestión no debería convertirse en una competición de acusaciones. Debería invitar a examinar los hechos y a reflexionar sobre la importancia de proteger la identidad profesional y respetar el trabajo ajeno.
Romina no necesita que se demuestre que alguien siente envidia para que su trayectoria tenga valor.
Su historia tiene valor por lo que ha construido, por lo que ha aprendido y por la metodología que lleva años desarrollando.
Y esa es la mejor manera de reivindicar su trabajo: ponerlo en el centro.
La historia de Romina no cabe en una notificación de Instagram
Desde su llegada a España en 1999 hasta su primera experiencia empresarial en 2008, desde el punto de inflexión de 2011 hasta el desarrollo del Goshtasbi Method a partir de 2018, y desde el nacimiento de Joy Of Tantra en 2022 hasta los acontecimientos que afronta en 2026, la trayectoria de Romina está marcada por diferentes etapas de creación y transformación.
No ha sido un recorrido lineal.
Ha habido proyectos que terminaron, decisiones difíciles y circunstancias que la obligaron a replantear el rumbo. También ha habido aprendizaje, nuevas ideas y la capacidad de convertir una experiencia acumulada en una metodología propia.
Ahora, la inhabilitación masiva de las cuentas oficiales añade una dificultad más.
Es legítimo exigir que se esclarezcan los motivos, solicitar la revisión de las decisiones y documentar las consecuencias. También es importante evitar atribuir responsabilidades o motivaciones que no estén acreditadas.
Pero, por encima de todo, hay que recordar que una trayectoria profesional es mucho más que su presencia en una red social.
Es conocimiento. Es experiencia. Es creatividad. Es trabajo.
Y es la capacidad de seguir construyendo cuando las circunstancias obligan a cambiar de estrategia.
Su luz no se inhabilita
Romina Goshtasbi Jamali lleva años desarrollando su propio camino.
Comenzó en el arte y la moda. Construyó una empresa de formación y promoción artística. Vivió una experiencia personal que la llevó a replantearse sus prioridades. Se formó en distintas disciplinas holísticas y desarrolló una metodología propia de Tantra y trabajo corporal somático.
En 2022 creó Joy Of Tantra y su ecosistema. Después llegaron las dificultades empresariales que relata, los episodios que afirma haber denunciado y la necesidad de reforzar la protección de su identidad profesional.
Ahora, en octubre de 2026, sus cuentas oficiales de Instagram han sido inhabilitadas masivamente, la situación merece respuestas. Merece una revisión de las decisiones adoptadas y una investigación rigurosa de cualquier posible irregularidad que pueda acreditarse.
Pero no puede convertirse en el final de una historia que comenzó mucho antes.
Porque Romina no es sus cuentas de Instagram.
Es la mujer que lleva años construyendo una metodología propia. Es la fundadora de un ecosistema profesional. Es una creadora con una visión que aspira a llegar más lejos.
Y es alguien que todavía tiene mucho trabajo por desarrollar.
Pueden inhabilitar una cuenta. Pueden interrumpir un canal de comunicación. Pueden obligar a un proyecto a reorganizarse. Pero no pueden borrar los años de conocimiento, la creatividad de su fundadora ni el camino que todavía queda por recorrer.
La luz de una persona no necesita que todas las puertas permanezcan abiertas. Necesita que siga existiendo una razón para avanzar y la determinación de buscar nuevos caminos.
Romina tiene esa razón: su método, su trabajo y su visión de futuro.
Que este episodio sirva para reforzar la protección del ecosistema, diversificar sus canales y seguir desarrollando una propuesta que nació mucho antes de esta crisis.
Porque el verdadero éxito no consiste en no encontrar obstáculos.
Consiste en construir algo que tenga sentido, defenderlo con rigor y conservar la capacidad de seguir creando.
Su luz no nació en Instagram. Su método no depende de un algoritmo. Y su historia no termina con unas cuentas inhabilitadas.
La historia de Romina Goshtasbi Jamali continúa.
Y todavía queda mucho por construir.
Joy Of Tantra Academy · Grupo Joy Of Tantra · Goshtasbi Method
Una visión construida a lo largo de los años. Una metodología con identidad propia. Un futuro brillante que todavía está por escribir.



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